Noche de fiesta en Hollywood Boulevard, cuando Steven Spielberg y su reparto de Amor sin barreras (West Side Story) se reunieron para celebrar su premier en California. Si algo se sentía era el espíritu joven, mismo que ha reflejado a esta obra escrita por Stephen Sondheim y Leonard Bernstein desde su estreno en Broadway en 1957, con miles de puestas de escena en preparatorias y universidades. "Nuestro ´Amor sin barreras´ ciertamente es una película latina. Estamos honrando toda la tradición hispánica y latina. Fue muy importante para mí reclutar a cada actor que es parte de la pandilla latina de los ´Sharks´, mujeres y hombres, de todas estas comunidades. Estoy muy orgulloso de nuestro reparto", expresó. "Los jóvenes son el futuro. La única manera que el mundo cambie es con una generación que justo ahora está buscando encontrar su propio camino, usando sus propias vidas, para buscar hacer mejor las vidas de todos nosotros y de ellos mismos", dijo un sonriente Steven Spielberg, al que no se podía retirar la
Spielberg y actores se lucen en premier
Noche de fiesta en Hollywood Boulevard, cuando Steven Spielberg y su reparto de Amor sin barreras (West Side Story) se reunieron para celebrar su premier en California. Si algo se sentía era el espíritu joven, mismo que ha reflejado a esta obra escrita por Stephen Sondheim y Leonard Bernstein desde su estreno en Broadway en 1957, con miles de puestas de escena en preparatorias y universidades. "Nuestro ´Amor sin barreras´ ciertamente es una película latina. Estamos honrando toda la tradición hispánica y latina. Fue muy importante para mí reclutar a cada actor que es parte de la pandilla latina de los ´Sharks´, mujeres y hombres, de todas estas comunidades. Estoy muy orgulloso de nuestro reparto", expresó. "Los jóvenes son el futuro. La única manera que el mundo cambie es con una generación que justo ahora está buscando encontrar su propio camino, usando sus propias vidas, para buscar hacer mejor las vidas de todos nosotros y de ellos mismos", dijo un sonriente Steven Spielberg, al que no se podía retirar la