El director de la Escuela de Música (EMU) de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas Roberto Hernández Soto tuvo una destacada participación en actividades académicas organizadas por el Instituto de Música (IMUS) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Chile. Por vez primera se presentó ante el público chileno, que se deleitó con el concierto titulado El Ritmo de la Vida: Percusiones y Sensaciones del Mundo, en el centro cultural Gabriela Mistral, con el acompañamiento del Ensamble Percusión Valparaíso y de la mexicana Lupita Lara, como invitada especial. El director del Ensamble Percusión Valparaíso, Nicolás Moreno, se mostró satisfecho con la visita de Hernández Soto, a quien considera uno de los más destacados percusionistas de talla internacional y quien además del concierto ofreció dos clases magistrales a alumnos del IMUS, una de marimba y otra de tímpano, y clases individuales a estudiantes de la cátedra de percusión. Este intercambio académico fue posible gracias al auspicio
Talento chiapaneco viajó a Chile
El director de la Escuela de Música (EMU) de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas Roberto Hernández Soto tuvo una destacada participación en actividades académicas organizadas por el Instituto de Música (IMUS) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Chile. Por vez primera se presentó ante el público chileno, que se deleitó con el concierto titulado El Ritmo de la Vida: Percusiones y Sensaciones del Mundo, en el centro cultural Gabriela Mistral, con el acompañamiento del Ensamble Percusión Valparaíso y de la mexicana Lupita Lara, como invitada especial. El director del Ensamble Percusión Valparaíso, Nicolás Moreno, se mostró satisfecho con la visita de Hernández Soto, a quien considera uno de los más destacados percusionistas de talla internacional y quien además del concierto ofreció dos clases magistrales a alumnos del IMUS, una de marimba y otra de tímpano, y clases individuales a estudiantes de la cátedra de percusión. Este intercambio académico fue posible gracias al auspicio