Ni el olor despedido por las balas de salva ni los disparos constantes, referencias a la violencia mexicana, asaltaron las conciencias de los espectadores guanajuatenses durante la puesta en escena ¡Maldito sea el traidor a su patria!, el montaje con el que se presentó el Teatro Mladinsko. Desde el escenario del teatro principal llegaban los disparos de salva pero sobre todo los disparos a las conciencias de los espectadores que en lugar de silencio batía palmas y risas ante cada referencia de uno de los actores que en un monólogo puntualizaba la violencia en México. Los espectadores parecían estar frente a una farsa o simplemente no querían afrontar que en el monólogo un actor nos tiraba a la cara toda nuestra basura: normalistas asesinados, miles de personas asesinadas y desaparecidas en la llamada Guerra contra el narco, la discriminación y maltrato que le damos los mexicanos a los migrantes centroamericanos, el eterno ensueño americano, los 32 niños abusados en un preescolar de la ciudad de México. "¡Mald
Teatreros muestran la violenta realidad mexicana
Ni el olor despedido por las balas de salva ni los disparos constantes, referencias a la violencia mexicana, asaltaron las conciencias de los espectadores guanajuatenses durante la puesta en escena ¡Maldito sea el traidor a su patria!, el montaje con el que se presentó el Teatro Mladinsko. Desde el escenario del teatro principal llegaban los disparos de salva pero sobre todo los disparos a las conciencias de los espectadores que en lugar de silencio batía palmas y risas ante cada referencia de uno de los actores que en un monólogo puntualizaba la violencia en México. Los espectadores parecían estar frente a una farsa o simplemente no querían afrontar que en el monólogo un actor nos tiraba a la cara toda nuestra basura: normalistas asesinados, miles de personas asesinadas y desaparecidas en la llamada Guerra contra el narco, la discriminación y maltrato que le damos los mexicanos a los migrantes centroamericanos, el eterno ensueño americano, los 32 niños abusados en un preescolar de la ciudad de México. "¡Mald