La conductora y actriz Natalia Téllez no se consideraba una mujer muy romántica, pero desde que inició los ensayos para debutar en el musical Siete veces adiós, su perspectiva al respecto ha cambiado radicalmente. Y lo agradece. “‘Siete veces adiós’ está reconciliando mi idea con el amor, con los distintos procesos que se viven al enamorase, con historias que a lo mejor cerré de maneras más cínicas y sarcásticas porque eso me ha ayudado; pero de repente llevarlo a la ternura, a la reconciliación, que no significa volver con la persona, sí me ha permitido sanar cosas en mí”, dice Téllez en entrevista, quien debutó en el teatro Ramiro Jiménez. Tanto la ha afectado este montaje, que Natalia relata que no paró de llorar durante los ensayos. Si algo agradece es que contó con el apoyo del actor Vince Miranda —que también subió por primera vez a escena con esta obra—, del autor de la obra, Alan Estrada, y del director residente Héctor Berzunza, quienes la ayudaron a transitar por el sentir del personaje. “He llorado
Teatro reconcilia a Natalia con el amor
La conductora y actriz Natalia Téllez no se consideraba una mujer muy romántica, pero desde que inició los ensayos para debutar en el musical Siete veces adiós, su perspectiva al respecto ha cambiado radicalmente. Y lo agradece. “‘Siete veces adiós’ está reconciliando mi idea con el amor, con los distintos procesos que se viven al enamorase, con historias que a lo mejor cerré de maneras más cínicas y sarcásticas porque eso me ha ayudado; pero de repente llevarlo a la ternura, a la reconciliación, que no significa volver con la persona, sí me ha permitido sanar cosas en mí”, dice Téllez en entrevista, quien debutó en el teatro Ramiro Jiménez. Tanto la ha afectado este montaje, que Natalia relata que no paró de llorar durante los ensayos. Si algo agradece es que contó con el apoyo del actor Vince Miranda —que también subió por primera vez a escena con esta obra—, del autor de la obra, Alan Estrada, y del director residente Héctor Berzunza, quienes la ayudaron a transitar por el sentir del personaje. “He llorado