Su nombre viene de la voz náhuatl “tecuilan” que significa “lugar de tributos”. Tequila guarda celosamente algunas de sus más antiguas tradiciones, como la típica bendición de las nueve de la noche, cuando el cura del lugar bendice a los habitantes al tocar las campanas en tres ocasiones. El pueblo se detiene en ese momento, los lugareños se ponen de pie y dirigen su mirada hacia la iglesia. ¿Qué hacer en Tequila, Jalisco? Tequila está rodeado de agave azul, parte del Paisaje Agavero declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 2006. Ese entorno, sumado a sus antiguas haciendas y al Volcán de Tequila como telón de fondo, hace que cualquier recorrido se sienta especial. Sigue la Ruta del Tequila para ir de joya en joya, entre paisajes y sabores auténticos. La Plaza de Armas es el corazón social del pueblo: música en vivo, antojitos y artesanías típicas te esperan ahí. A unos pasos, el Templo de Santiago Apóstol, construido en el siglo XVII, luce una fachada de piedra que vale la pena ver temprano, cuando hay
Tequila, un destino para ir con amigos
Su nombre viene de la voz náhuatl “tecuilan” que significa “lugar de tributos”. Tequila guarda celosamente algunas de sus más antiguas tradiciones, como la típica bendición de las nueve de la noche, cuando el cura del lugar bendice a los habitantes al tocar las campanas en tres ocasiones. El pueblo se detiene en ese momento, los lugareños se ponen de pie y dirigen su mirada hacia la iglesia. ¿Qué hacer en Tequila, Jalisco? Tequila está rodeado de agave azul, parte del Paisaje Agavero declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 2006. Ese entorno, sumado a sus antiguas haciendas y al Volcán de Tequila como telón de fondo, hace que cualquier recorrido se sienta especial. Sigue la Ruta del Tequila para ir de joya en joya, entre paisajes y sabores auténticos. La Plaza de Armas es el corazón social del pueblo: música en vivo, antojitos y artesanías típicas te esperan ahí. A unos pasos, el Templo de Santiago Apóstol, construido en el siglo XVII, luce una fachada de piedra que vale la pena ver temprano, cuando hay