Tercera temporada de Narcos, la mejor

Sí, Pablo Escobar hace falta, porque un personaje como él no pudo haber sido imaginado por ningún guionista; su complejidad y contraste no pudieron salir de la pluma de nadie, por lo que fácilmente cargó con todo el peso argumental de las primeras dos temporadas. Pero la vida no es como las películas y (tristemente) el narcotráfico no se acabó con la muerte del capo más famoso y pintoresco de los tiempos recientes. Justo así pasó en Colombia a mediados de los 90, y al igual que al líder del Cártel de Cali, Gilberto Rodríguez Orejuela, a Damián Alcázar tampoco le alcanza para llenar los zapatos, sobre todo porque nadie cree su acento colombiano. Pasando por alto este pequeño detalle, Narcos continúa como una serie de excelente manufactura y calidad. Sin embargo, a días de su estreno, la tercera temporada solo ha recibido elogios de la crítica norteamericana, y hasta cierto punto, tienen razón. Quizá si uno la mira con ojos de "gringo" que apenas se viene enterando de estas historias y cree que lo que está v