El tlacuilo fue un personaje vital entre los pueblos indígenas porque era el encargado de plasmar la historia, los aspectos económicos, geográficos y genealógicos. Sin embargo, con la llegada de los españoles, se convirtió en un puente entre dos culturas y dos lenguas que fue utilizado para la evangelización, explica Baltazar Brito Guadarrama, director de la Biblioteca Nacional de Antropología, en el marco de los 500 años de la caída de Tenochtitlán. El tlacuilo era el creador que pintaba, el que escribía con pictogramas en náhuatl y era considerado el dueño de la tinta roja y negra. En el área maya fue conocido como ajtz´ib y, en la mixteca, como tai huisi tacu, y era visto como un sabio que necesitaba amplio conocimiento de las deidades, del calendario, la geografía, la historia de su pueblo y podía plasmar ideas que otros entendían. Además, se cree que también pintaba escenas de guerra en los templos y el entronizamiento de reyes, como se observa en los murales de Bonampak, Cacaxtla y Teotihuacán. "No ten
Tienden puente entre dos culturas
El tlacuilo fue un personaje vital entre los pueblos indígenas porque era el encargado de plasmar la historia, los aspectos económicos, geográficos y genealógicos. Sin embargo, con la llegada de los españoles, se convirtió en un puente entre dos culturas y dos lenguas que fue utilizado para la evangelización, explica Baltazar Brito Guadarrama, director de la Biblioteca Nacional de Antropología, en el marco de los 500 años de la caída de Tenochtitlán. El tlacuilo era el creador que pintaba, el que escribía con pictogramas en náhuatl y era considerado el dueño de la tinta roja y negra. En el área maya fue conocido como ajtz´ib y, en la mixteca, como tai huisi tacu, y era visto como un sabio que necesitaba amplio conocimiento de las deidades, del calendario, la geografía, la historia de su pueblo y podía plasmar ideas que otros entendían. Además, se cree que también pintaba escenas de guerra en los templos y el entronizamiento de reyes, como se observa en los murales de Bonampak, Cacaxtla y Teotihuacán. "No ten