Tom Holland, un Spider-Man solidario y feminista

Cuando recientemente Tom Holland tuvo un retraso en su cita con los medios de comunicación fue fácil creer que se debía a un capricho de estrella, sin embargo esa mañana había acudido —fuera de su actos oficiales— a visitar a niños enfermos del Hospital Niño Jesús disfrazado del superhéroe. Pero demás, el niño de Lo imposible, donde trabajó con Naomi Watts y J. A. Bayona (a quienes considera, además de amigos, mentores), también se identifica con otras causas, sin que estas lleguen a chocar con sus lealtades laborales. Por ejemplo en las últimas semanas la única película de superhéroes de la que se habla es Wonder Woman. La película de Patty Jenkins ha demostrado a una industria machista que las mujeres también golpean como los hombres y que las directoras pueden reventar la taquilla. Spider-Man es un personaje de la competencia —DC Cómics—, pero Tom Holland se ha rendido a los pies de la Mujer Maravilla. Por primera vez DC le ha ganado a Marvel la partida. La primera heroína de estos llegará en 2019 interp