Tres décadas de la obra Bienvenido, Conde Drácula

Ver, escuchar y reír con los modismos chiapanecos es algo que gusta al público local, muestra de ello es el grupo de teatro encabezado por la maestra Lola Montoya, quien ha logrado algo pocas veces alcanzado por otro grupo, llenar el Teatro de la Ciudad Emilio Rabasa como lo hizo en sus dos más recientes funciones con la obra Bienvenido, Conde Drácula. El nudo de la historia es simple, y es que la obra trata en todo momento de darle la bienvenida al Conde venido desde Rumania, quien al llegar al estado llega a dar a la casa de la Tisigua, quien convive con una serie de espantos regionales, en ese contexto se van contando algunos chistes sin dejar el peculiar modo chiapaneco de hablar mientras él no entiende el lenguaje de lo que ellos dicen. Los diálogos que sostienen los actores en la obra puede llegar a ser una denuncia en contra de las problemáticas y la demagogia que merma de los candidatos, con tal de contar con más adeptos, así como temas de la vida cotidiana que tienen que ver con las problemáticas so