Un acto de campaña más que una estrategia

El lanzamiento de la Estrategia Nacional de Lectura que fue lanzada en Mocorito, Sinaloa, por el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, tiene poco de novedad y mucho de incógnitas. Estudiosos de la lectura, escritores y editores reflexionan sobre este nuevo programa de Fomento a la lectura. Gerardo Ochoa Sandy dice que la Estrategia Nacional de Lectura no es novedosa. "Los tres ejes resumen lo que se ha hecho o intentado hacer al menos en las últimas tres décadas: el formativo —cultivo del hábito a nivel escolar—, el sociocultural —tirajes masivos, precios bajos— y el comunicativo —el de campaña en medios, que habrá que esperar en qué se traduce—", incluso la articulación de instituciones como SEP, FCE, bibliotecas, librerías, se ha hecho también. Dice que a la actual administración le cuesta trabajo aceptar la tarea realizada en las 7 mil 436 bibliotecas públicas y las 4 mil 452 salas de lectura, por lo que pide que digan cómo se hará de manera más eficaz y cómo se medirán los resultados entre la