Un año más sin Bukowski, el genial "viejo indecente"

A 23 años sin Charles Bukowski se le recuerda por una de sus declaraciones: "Mi ambición está limitada por mi pereza". Toda su literatura gira en torno a su propia vida; obsceno e indecente, jugador y apostador, alcohólico empedernido e incluso violento. En su poema "Cómo ser un escritor" enumera las condiciones que a su juicio debe tener todo aspirante a literato. Recomienda el autor estadounidense no hacer demasiado ejercicio, dormir hasta el mediodía, evitar las tarjetas de crédito y alejarse de las iglesias y los museos, tomar mucha cerveza y fornicar con muchas y bellas mujeres. Pide ser paciente y esperar. Si nada funciona, de cualquier forma, dice, todo estará bien. Como en todo su trabajo, es Charles Bukoswki su propio personaje. Para unos inmaduro y simplón, para otros un renovador del lenguaje que "pega duro" a la hora de contar una historia. Hank, como le llamaban sus compañeros de escuela, "no puede pasar desapercibido" para nadie. Bukowski es un autor de culto, al que adoran algunos, pero al que