Un día después de la matanza de Tlatelolco

El sueño de justicia y libertad está presente en el montaje de El cielo de los presos, obra del dramaturgo Mauricio Bañuelos, quien narra las vicisitudes de los estudiantes detenidos el 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco. La pieza, que hace unos días comenzó temporada en el Foro Lucerna, relata las historias de Miguel, estudiante de arquitectura, quien el día de la matanza en la Plaza de las Tres Culturas se comprometió con su novia Marisela; de Chuy y Simón, integrantes del Consejo Nacional de Huelga (CNH), y de Ramiro, padre de familia que simplemente pasaba por el lugar y también fue recluido en el campo militar número uno. Bañuelos escribió El cielo de los presos en torno al movimiento estudiantil del 68 con personajes ficticios, porque le interesaba contar la historia de lo ocurrido un día después de la matanza en Tlatelolco. Se preguntó qué había pasado con los presos políticos, con la familias que sin haber estado ahí fueron destruidas como daño colateral; también pensó en las personas que perdieron a