Un filme para confrontar la verdad

En el desierto del norte de Chile, en 1982, Lidia, una niña de 11 años, observa cómo el miedo se propaga. A su alrededor, una familia de mujeres trans intenta sobrevivir al rechazo, a los rumores y a la violencia de una comunidad que las culpa por una misteriosa peste. Esa es la historia que cuenta La misteriosa mirada del flamenco, ópera prima de Diego Céspedes, ganador de la sección Un Certain Regard en el Festival de Cannes 2025. Para el director, la cinta no habla solo del pasado ni del VIH/sida, sino de problemas vigentes en América Latina debido al fortalecimiento de la ultraderecha, el debilitamiento de políticas culturales y el avance de narrativas que rompen vínculos comunitarios. “Es urgente recordar que somos seres humanos porque lo que hacen estos discursos es que te quitan el título de ser pensante y sintiente, te vuelven un número, hacen que justamente no creemos comunidad. Entre más individualizados e ignorantes estemos y mientras menos podamos comprobar la información, más sirve a que se acumu