Un reino abre puertas a migrantes

La animación, dijo Guillermo del Toro en 2023 llevando como estandarte a Pinocho, no debía limitarse a ser vista como un género solo para niños, ya que, a través de ella pueden tocarse temas profundos que llevan a la reflexión. Ese mismo año, había una apuesta mexicana que comenzaba su corrida festivalera, Un reino para todos nosotros, situada en un mundo distópico después de una gran guerra, en el que la migración es eje de la historia y que comenzaba a platicarse entre el público asistente a certámenes. La historia alude a “La Bestia”, como se le conoce a la red de trenes de carga que usan migrantes para llegar a EU, a las Patronas, un grupo de mujeres que avienta comida a los aventureros centroamericanos tratando de ayudarlos en la travesía, y al padre Alejandro Solalinde, defensor de los derechos humanos. “Es usar la realidad para contar una historia, pero siempre con mucho respeto para todos y tratando de empatizar”, dice Miguel Ángel Uriegas, director y escritor del largometraje. Travesía Un reino para