Un viaje al éxito cargado de danza

En un mundo donde la violencia, las guerras, los desastres naturales y hasta la explotación de los niños están a la orden del día, una de las cosas que puede salvar o proteger a las infancias de un mal mayor es el uso de su imaginación, y es justo ese el mensaje que la escritora Claudia Guerrero quiere dar a través de la obra Mayo. “‘Mayo’ está enfocada en que los niños se sientan inspirados con la imaginación, a conectar con ella, porque en dificultad o momentos críticos de la vida uno recurre a sus propias bondades y poderes, y en este caso estamos hablándole al ingenio, a la posibilidad de ser libres a través de la lectura, del arte, de sus propios mundos imaginarios”, indica la directora de esta puesta. Pero Mayo también invita a los adultos a reconectar con su mundo creativo, porque la protagonista encuentra en un palito de madera, una tapita o un trapo, el instrumento idóneo para dejar volar su creatividad en una dinámica lúdica. Esta puesta en escena cuenta la historia de María Macedo, que de cariño le