Viajes espaciales destruyen santuario

En Boca Chica, Texas, una franja costera entre el Golfo de México y el Río Bravo y que era un santuario de la naturaleza, ha sido disminuido por un proyecto espacial incluyendo un cohete de 50 pisos, que pretende ir a Marte y está liderado por el empresario Elon Musk. Los pantanos fueron drenados, los animales que ahí vivían o llegaban por migración han desaparecido, el pequeño pueblo que ahí estaba ha sido comprado y las playas están ahora cercadas. Entonces, la reflexión que surge a quien ve eso es: la raza humana solo llega y destruye. “Yo no quiero hacer una película que sólo sea pesimista, sin ninguna forma de esperanza, aunque sea difícil; creo a través de los activistas, de los científicos, de los artistas que salen, es una forma de optimismo”, comenta el cineasta canadiense Julien Elie. A la sala El director habla así de su documental Horizontes perdidos, que llega a cines. Por dos años Julien fue al lugar, hizo entrevistas a los pobladores (de los cuales ya no hay uno solo) y recabó opiniones de espe