Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio no solo ofrecieron un concierto postpandémico en el Zócalo. Fue un ritual espiritual en el gran centro ceremonial de los ancestros para agradecer por la salud, el amor y la guía de la energía femenina. "Bienvenidos todos los corazones convocados aquí en este centro, en este vórtice, en esta plaza con significado espiritual histórico ancestral. Honrando a nuestros ancestros que en esta misma plaza elevaban flores y cantos por el bien mayor", dijo Rolando Ortega, "Roco", al iniciar el concierto a las 20:49 horas de ayer con el tema "Solín". "Los últimos dos años para toda la humanidad han sido una gran enseñanza porque nos hablan de que ya vivimos en un mundo profundamente enfermo de desconexión con nosotros mismos y por lo tanto de todo lo que nos rodea, es por eso estamos destruyendo la naturaleza", prosiguió, después de cantar "Bailando" y "5º patio ska". "Dos años de encierro, de separación, nos está haciendo un llamado para que reconciliemos nuestra realidad, c
Vibra por la paz y la energía femenina
Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio no solo ofrecieron un concierto postpandémico en el Zócalo. Fue un ritual espiritual en el gran centro ceremonial de los ancestros para agradecer por la salud, el amor y la guía de la energía femenina. "Bienvenidos todos los corazones convocados aquí en este centro, en este vórtice, en esta plaza con significado espiritual histórico ancestral. Honrando a nuestros ancestros que en esta misma plaza elevaban flores y cantos por el bien mayor", dijo Rolando Ortega, "Roco", al iniciar el concierto a las 20:49 horas de ayer con el tema "Solín". "Los últimos dos años para toda la humanidad han sido una gran enseñanza porque nos hablan de que ya vivimos en un mundo profundamente enfermo de desconexión con nosotros mismos y por lo tanto de todo lo que nos rodea, es por eso estamos destruyendo la naturaleza", prosiguió, después de cantar "Bailando" y "5º patio ska". "Dos años de encierro, de separación, nos está haciendo un llamado para que reconciliemos nuestra realidad, c