A través de una videollamada, mientras en México termina el día y en Francia pasa de la medianoche, Ariana Harwicz, narradora y ensayista argentina nominada al premio Booker en 2018 por Matate, amor inicia la charla disertando sobre el proceso de escritura de La débil mental, su segunda novela —cuya edición mexicana fue publicada por el sello Dharma Books— y termina con la descripción de una época donde el pensamiento enajenado, la hipocresía y la doble moral son cada vez más fuertes. ¿Cómo nació la edición mexicana de La débil mental? Estuve muchos años con ediciones en otros países, traducciones y adaptaciones al teatro. Recuerdo con cariño la cantidad de veces que fui a México y los libros no estaban editados allá. Los lectores que tenían ganas de leerla, porque la conocían por otros países, la compraban en Amazon o la traficaban. Se pasaban el texto comprado en Perú, Ecuador, Argentina y otros países latinoamericanos o simplemente a través de un PDF ilegal. Ese tráfico, esa clandestinidad, entre comillas,
Vivimos tiempos de hipocresía: Ariana Harwicz
A través de una videollamada, mientras en México termina el día y en Francia pasa de la medianoche, Ariana Harwicz, narradora y ensayista argentina nominada al premio Booker en 2018 por Matate, amor inicia la charla disertando sobre el proceso de escritura de La débil mental, su segunda novela —cuya edición mexicana fue publicada por el sello Dharma Books— y termina con la descripción de una época donde el pensamiento enajenado, la hipocresía y la doble moral son cada vez más fuertes. ¿Cómo nació la edición mexicana de La débil mental? Estuve muchos años con ediciones en otros países, traducciones y adaptaciones al teatro. Recuerdo con cariño la cantidad de veces que fui a México y los libros no estaban editados allá. Los lectores que tenían ganas de leerla, porque la conocían por otros países, la compraban en Amazon o la traficaban. Se pasaban el texto comprado en Perú, Ecuador, Argentina y otros países latinoamericanos o simplemente a través de un PDF ilegal. Ese tráfico, esa clandestinidad, entre comillas,