Yáñez, acostumbrado a los rechazos

Sin importar su trayectoria, de alrededor de 48 años, Eduardo Yáñez, uno de los actores mexicanos que mayor cariño guarda del público, reconoce, sin ningún empacho que, en los años recientes, es él quien busca a los productores para una oportunidad, aunque muchas veces, sea rechazado en el intento. Yáñez sostuvo una conversación con Matilde Obregón donde reconoció que no teme pedir trabajo pues, pese al éxito que supuso para él protagonizar novela tras novela, hoy está enfocado en seguir trabajando y cultivando su capacidad interpretativa. La entrevistadora cuestionó si se sentía afectado ante los rechazos, pero con toda convicción, Yáñez lo negó. “Yo toco puertas, no tengo pena, me mandan a la chin… muchas veces, es que ya me acostumbré, ya no se siente ni madres, yo me hice un descarado tocando puertas, no tengo ninguna pena en enterarme de un proyecto y ofrecer mis servicios, es parte de la carrera”, dijo con la sencillez y el humor que le caracteriza. Primeros rechazos El actor, de novelas como Destilando