Yo Fausto deja de lado tabúes mentales

Todas las personas, considera el realizador Julio Berthely, están siempre expuestos a un detonante que las haga perder los estribos. ¿Pero qué pasa cuando alguien tiene problemas médicos mentales y su vida comienza a transformarse en algo que no necesariamente deseaba? Eso lo plantea en Yo Fausto, su ópera prima que compite en el sección oficial mexicana del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), que se realiza con carácter híbrido, es decir, con funciones presenciales y algunos eventos virtuales. El largometraje sigue a un hombre (Christian Vázquez, 3 idiotas y Mirreyes vs Godínez), quien tras tomar las riendas de su vida en Europa, debe regresar y convertirse en un oficinista. Es cuando comienzan a ser más fuertes sus problemas de esquizofrenia. "En la secundaria leí mucho al Fausto de Goethe y eventualmente quise releerlo mientras yo estaba generando un drama familiar, yo quería mostrar a una familia que, a partir de una eventualidad, se genera una situación que se convierte en algo destruct