A casi tres meses de que la influencer Yosstop fue arrestada por difundir material pornográfico que registra agresiones contra Ainara Suárez, de nueva cuenta mandó un mensaje afectuoso para sus fanáticos y su novio desde prisión. Mientras cumple con prisión preventiva oficiosa, usó su cuenta de Instagram para expresar su agradecimiento por el apoyo que le brinda su pareja desde que inició su litigio en la cárcel. Le dio un presenté que trabajó en Santa Martha Acatitla. "En la visita pasada a Yoss me dio este ´regalo´ y una cartita para compartir con ustedes. He de confesar que siento raro hacer esta publicación que habla de mí, sin embargo, también les confieso que a pesar del cansancio y desesperación, existe muchísimo amor de por medio que es el verdadero combustible que me motiva día a día", expresó. Además, utilizó la cuenta de Yos para publicar imágenes de una nueva misiva para los fans y el presente que recibió: un tapete en el que se lee el mensaje "All you need is love", icónica frase de The Beatles.
Yosstop da "regalazo" a su novio
A casi tres meses de que la influencer Yosstop fue arrestada por difundir material pornográfico que registra agresiones contra Ainara Suárez, de nueva cuenta mandó un mensaje afectuoso para sus fanáticos y su novio desde prisión. Mientras cumple con prisión preventiva oficiosa, usó su cuenta de Instagram para expresar su agradecimiento por el apoyo que le brinda su pareja desde que inició su litigio en la cárcel. Le dio un presenté que trabajó en Santa Martha Acatitla. "En la visita pasada a Yoss me dio este ´regalo´ y una cartita para compartir con ustedes. He de confesar que siento raro hacer esta publicación que habla de mí, sin embargo, también les confieso que a pesar del cansancio y desesperación, existe muchísimo amor de por medio que es el verdadero combustible que me motiva día a día", expresó. Además, utilizó la cuenta de Yos para publicar imágenes de una nueva misiva para los fans y el presente que recibió: un tapete en el que se lee el mensaje "All you need is love", icónica frase de The Beatles.