Acteal

Han transcurrido 18 años del asesinato de 45 personas en la comunidad de Acteal, Chenalhó. Sobre el hecho se ha derramado mucha tinta y se han escalado muchas estrategias para utilizarlo, interpretarlo o describirlo. Con base en el trabajo periodístico en la Región Altos, para muchos chiapanecos era evidente que de tiempo atrás había un conflicto en esa región, derivado de una insurgencia que afectaba el equlibrio regional de fuerzas creado por los dirigentes tradicionales. Pero además, concurrían otros grupos y organizaciones no gubernamentales, ajenos a las comunidades, que realizan trabajo político, social y confesional. De acuerdo con esa perspectiva, ciertamente limitada del periodismo, resultaba no obstante evidente que los liderazgos regionales autóctonos estaban siendo desafiados –los que fueron atacados incluso con saldo de muertos– hechos registrados por la prensa estatal y citados en el Libro Blanco de Acteal, el cual, vale recordar, fue objeto de una campaña de descalificación por parte de cierto