Adiós Inglaterra

"Brexit" se ha llamado a la eventualidad de que Gran Bretaña decida salir de la Unión Europea (UE), en el referéndum del 23 de junio. Sin pretender dar consejos sobre lo que les conviene o no y sin subestimar lo problemático de una salida, intentemos una primera valoración económica. La UE ha enfrentado crisis tras crisis, desde la Gran Recesión de 2008. Si otros países, como Estados Unidos o China, tienen dificultades para recuperarse plenamente de esta crisis, para la UE es aún más difícil. Esto, porque es el grupo económico que más bien estructurado estaba, para operar con las reglas que se aplicaban antes de esa crisis: creciente endeudamiento de las economías periféricas y altos déficits externos. La crisis sacudió esas reglas y hoy no es posible crecer en el modelo europeo, si éste no cambia. Por lo mismo su estructura institucional, probó ser demasiado rígida para los problemas que surgieron en 2008 y la secuela de un estancamiento, que ya es secular. Al sólo poder aplicar soluciones convencionales