El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, condenó ayer sábado la agresión sufrida por el alcalde de Aulnoye-Aymeries, Bernard Baudoux, a manos de colonos extremistas en Cisjordania ocupada y pidió a las autoridades israelíes que detengan a los responsables y los lleven ante la justicia. “Las autoridades israelíes deben imperativamente detener a los responsables de estos actos indignantes y llevarlos ante la justicia”, afirmó Barrot en un mensaje en redes sociales, en el que añadió que París está en contacto con el alcalde agredido. El jefe de la diplomacia francesa instó también a Israel a poner fin de inmediato a lo que calificó de “violencias criminales” y a garantizar la seguridad de la población civil, en cumplimiento de sus obligaciones impuestas por el derecho internacional. El incidente se produjo durante una visita diplomática europea al pueblo palestino de Taybeh, en Cisjordania, en la que participaron representantes franceses, belgas y polacos. El ministro de Exteriores belga, Max
Agreden a alcalde galo, piden detener a responsables
El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, condenó ayer sábado la agresión sufrida por el alcalde de Aulnoye-Aymeries, Bernard Baudoux, a manos de colonos extremistas en Cisjordania ocupada y pidió a las autoridades israelíes que detengan a los responsables y los lleven ante la justicia. “Las autoridades israelíes deben imperativamente detener a los responsables de estos actos indignantes y llevarlos ante la justicia”, afirmó Barrot en un mensaje en redes sociales, en el que añadió que París está en contacto con el alcalde agredido. El jefe de la diplomacia francesa instó también a Israel a poner fin de inmediato a lo que calificó de “violencias criminales” y a garantizar la seguridad de la población civil, en cumplimiento de sus obligaciones impuestas por el derecho internacional. El incidente se produjo durante una visita diplomática europea al pueblo palestino de Taybeh, en Cisjordania, en la que participaron representantes franceses, belgas y polacos. El ministro de Exteriores belga, Max