¿Al borde del precipicio? ¿La libramos?

Esta última semana se conformaron 3 peligros para México, cualquiera de los cuales pudiera detonar una crisis: la amenaza de una guerra arancelaria, las tendencias recesivas en la economía y la baja de calificación a Pemex. La más apremiante era la introducción el lunes de un arancel de 5% sobre nuestras exportaciones y su efecto sobre la ratificación del T-MEC, que el Economist llamó una «bomba ruinosa». Se pudo desactivar. Fue el éxito principal como correctamente argumentó Ebrard. Fue loable la gran lección de unidad con líderes del sector privado. Acuerdo controvertido. Algunos consideran que nos apresuramos en ceder. Trump hubiera tenido que revertir la medida ante la fuerte oposición de legisladores de ambos partidos, gobernadores y empresarios. Pero ¿cuándo? Entretanto, hubiera habido efectos en cadena por el desquiciamiento del tráfico fronterizo, sobre la ratificación del T-MEC y el tipo de cambio. ¿Cedimos mucho a cambio de nada? ¿Caímos en la trampa del juego electoral de Trump? El problema migrato