Las llamas de la violencia forman ya parte del paisaje social mexicano. Abrasan una región tras otra, calientan los sectores productivos y queman a casi toda la sociedad. La delincuencia desorganizada y sobre todo el crimen organizado se han enseñoreado de México. Si alguien que se fue al extranjero en los albores de este siglo regresara ahora creería que está en otra parte del mundo. En cambio, quienes hemos vivido aquí de 2006 a la fecha hemos visto crecer la inseguridad al ritmo que, deplorablemente, decrece nuestra capacidad de estupor. Balaceras en lugares concurridos, cadáveres en las calles y en las fosas, feminicidios, violaciones, secuestros, desapariciones, extorsiones, pagos de piso. De esto hay diariamente miles de víctimas. Se trata, en pocas palabras, de una desgarradora y sangrienta descomposición del país. La locura de "la guerra contra las drogas" la inició Calderón, ciertamente, pero Peña Nieto la ha continuado. En lo que va de este sexenio se han cometido casi 80,000 asesinatos, una cifra o
Alerta de ladrones
Las llamas de la violencia forman ya parte del paisaje social mexicano. Abrasan una región tras otra, calientan los sectores productivos y queman a casi toda la sociedad. La delincuencia desorganizada y sobre todo el crimen organizado se han enseñoreado de México. Si alguien que se fue al extranjero en los albores de este siglo regresara ahora creería que está en otra parte del mundo. En cambio, quienes hemos vivido aquí de 2006 a la fecha hemos visto crecer la inseguridad al ritmo que, deplorablemente, decrece nuestra capacidad de estupor. Balaceras en lugares concurridos, cadáveres en las calles y en las fosas, feminicidios, violaciones, secuestros, desapariciones, extorsiones, pagos de piso. De esto hay diariamente miles de víctimas. Se trata, en pocas palabras, de una desgarradora y sangrienta descomposición del país. La locura de "la guerra contra las drogas" la inició Calderón, ciertamente, pero Peña Nieto la ha continuado. En lo que va de este sexenio se han cometido casi 80,000 asesinatos, una cifra o