Amazonas festeja Navidad con nutritivo caldo de açaí

Apenas cae la noche en la ciudad brasileña de Belem, los barcos cargados de açaí comienzan a llegar al puerto, donde esta menuda fruta rica en propiedades alimenticias es comerciada con frenesí en vísperas de las fiestas de Navidad. "Los barcos comienzan a llegar en torno a las 11 de la noche y no paran hasta que se levanta el sol", explica Evaristo, un comerciante que vende la lata de 14 kilos de açaí en 25 reales (7.5 dólares). Considerada una de las frutas con mayores antioxidantes del bosque amazónico, el açaí es recolectado en lo alto de las palmeras que crecen a las orillas de los ríos de la región, y su caldo –morado, espeso, nutritivo y algo amargo- constituye, junto a la mandioca, la base alimenticia de numerosas comunidades. El periodo de mayor consumo es de septiembre a enero, época de la colecta, y su caldo –que se mezcla con azúcar, harina de mandioca frita y plátano, entre muchas otras variedades- es un elemento imprescindible en las mesas navideñas de muchos hogares amazónicos. Aunque la leyend