Apagan el sol: un sueño sustentable sin cumplir

Tirados en la arena, a la orilla de la Laguna Superior, 16 postes de cemento de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se oxidan con la sal. En los pueblos del Mar nadie se atreve a moverlos desde noviembre, todos los que toman la lancha en El Faro de San Dionisio, rumbo a Santa María, solo los observan y pasan de largo. Los postes tenían que llegar a Santa María del Mar, Oaxaca, antes de que concluyera 2019 para ser colocados en las calles y transportar la energía que se generaría en la granja solar para las 273 viviendas de la población, pero la amenaza de grupos que se oponen al proyecto solar, de quemar postes y maquinaria, suspendió el traslado. Santa María del Mar es el único pueblo ikoots que pertenece a Juchitán, un municipio zapoteca. En octubre pasado, la comunidad cumplió exactamente una década sin energía eléctrica, debido a un bloqueo al camino terrestre que comparte con San Mateo del Mar para salir hacia la carretera federal; bloqueo impuesto por su propio pueblo hermano. Todo se debe a un