Aplican medidas de seguridad

El escenario de la Cumbre del Clima (COP21) al norte de París quedó ayer formalmente en manos de la ONU, mientras Francia activa draconianas medidas de seguridad ante el riesgo terrorista y la llegada de cerca de 150 líderes mundiales, lo que incluye la prohibición de manifestaciones y protestas. La secretaria de la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático, Christiana Figueres, recibió de manos del ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, las llaves del complejo de Le Bourget, al norte de París, donde mañana se iniciarán las negociaciones para intentar limitar a no más de dos grados el calentamiento global. Figueres recordó que uno de los principales retos de la COP21, que se prolongará hasta el 11 de diciembre, es acercar a ese objetivo los compromisos que ya han hecho 183 países para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y que elevarían la temperatura entre 2.7 y 3.5 grados. Aunque Figueres destacó que la existencia de esos planes nacionales ya constituye "el primer éxito