Aprueban prudente apertura para divorciados

El Sínodo de los Obispos, convocado por el papa Francisco para analizar los desafíos de la familia en el contexto actual, cerró sesiones con una prudente apertura en el tema más controvertido, los divorciados vueltos a casar. La tarde del sábado, unos 265 "padres sinodales" participantes en la cumbre episcopal votaron uno por uno los 94 puntos que conforman el documento final de la reunión, que sesionó a puertas cerradas desde el pasado 4 de octubre. Todos los párrafos del texto alcanzaron dos terceras partes de los sufragios positivos, mayoría calificada necesaria según el reglamento del Sínodo para que sean considerados como declaraciones del pleno de la asamblea. Obtuvieron la aprobación incluso los párrafos 84, 84 y 86, dedicados a los divorciados vueltos a casar, que a pesar de que fueron los que obtuvieron más votos contrarios, finalmente pasaron. El número 85, que planteó el "discernimiento" y la profundización en la realidad de cada divorciado, fue el que menos consenso logró y fue aprobado con apenas