La misión Artemis II de la NASA consolidó un nuevo capítulo en la exploración espacial con el histórico sobrevuelo tripulado de la Luna y la obtención de imágenes en alta definición consideradas inéditas. Tras completar ese hito, la nave Orión inició su regreso a la Tierra, en un trayecto estimado de cuatro días. Uno de los momentos más tensos de la misión ocurrió cuando la cápsula quedó incomunicada durante aproximadamente 40 minutos al atravesar el lado oculto del satélite, una instancia clave tanto desde el punto de vista técnico como emocional. Fenómeno excepcional Durante ese lapso, los astronautas Christina Koch, Victor Glover, Reid Wiseman y Jeremy Hansen fueron testigos de un fenómeno excepcional: la salida y la puesta de la Tierra vistas desde el espacio profundo, una perspectiva pocas veces experimentada por seres humanos. Al restablecerse la comunicación, Koch compartió una de las primeras reacciones tras superar ese tramo crítico: “Es maravilloso escuchar de nuevo la Tierra. Siempre elegiremos la
Artemis II ya viene de regreso a nuestro planeta
La misión Artemis II de la NASA consolidó un nuevo capítulo en la exploración espacial con el histórico sobrevuelo tripulado de la Luna y la obtención de imágenes en alta definición consideradas inéditas. Tras completar ese hito, la nave Orión inició su regreso a la Tierra, en un trayecto estimado de cuatro días. Uno de los momentos más tensos de la misión ocurrió cuando la cápsula quedó incomunicada durante aproximadamente 40 minutos al atravesar el lado oculto del satélite, una instancia clave tanto desde el punto de vista técnico como emocional. Fenómeno excepcional Durante ese lapso, los astronautas Christina Koch, Victor Glover, Reid Wiseman y Jeremy Hansen fueron testigos de un fenómeno excepcional: la salida y la puesta de la Tierra vistas desde el espacio profundo, una perspectiva pocas veces experimentada por seres humanos. Al restablecerse la comunicación, Koch compartió una de las primeras reacciones tras superar ese tramo crítico: “Es maravilloso escuchar de nuevo la Tierra. Siempre elegiremos la