El arte de elaborar calaveritas de azúcar en Puebla es una tradición que se transmite de generación en generación y esto lo sabe José Emilio Quintana Ramírez, quien elabora estos dulces, considerados "tesoros indispensables" en las ofrendas de Día de Muertos. "Mantener nuestras tradiciones como mexicanos en gran parte se debe a la enseñanza que los grandes hacemos a las nuevas generaciones, porque ellos se encargarán de transmitirlas a sus sucesores y hacer que las fiestas en México se mantengan vivas", mencionó el artista, en entrevista con Notimex. Desde el interior de su taller, en la calle 6ª Norte en el Centro Histórico de la ciudad, Emilio Quintana compartió la receta de cómo elaborar calaveras de azúcar de diversos tamaños. Mientras enciende las hornillas y coloca las cazuelas de cobre sobre el fuego, comentó que este trabajo es laborioso porque mover la azúcar refinada con agua caliente a temperaturas muy elevadas que llegan a alcanzar los 120 grados centígrados, no es del agrado de muchas personas. S
Artesano mantiene viva la elaboración de calaveritas
El arte de elaborar calaveritas de azúcar en Puebla es una tradición que se transmite de generación en generación y esto lo sabe José Emilio Quintana Ramírez, quien elabora estos dulces, considerados "tesoros indispensables" en las ofrendas de Día de Muertos. "Mantener nuestras tradiciones como mexicanos en gran parte se debe a la enseñanza que los grandes hacemos a las nuevas generaciones, porque ellos se encargarán de transmitirlas a sus sucesores y hacer que las fiestas en México se mantengan vivas", mencionó el artista, en entrevista con Notimex. Desde el interior de su taller, en la calle 6ª Norte en el Centro Histórico de la ciudad, Emilio Quintana compartió la receta de cómo elaborar calaveras de azúcar de diversos tamaños. Mientras enciende las hornillas y coloca las cazuelas de cobre sobre el fuego, comentó que este trabajo es laborioso porque mover la azúcar refinada con agua caliente a temperaturas muy elevadas que llegan a alcanzar los 120 grados centígrados, no es del agrado de muchas personas. S