Ataques no fueron por desacuerdos en Morena

Morena detectó un "patrón común" en la violencia desatada en las asambleas distritales realizadas el sábado pasado en Jalisco y Sinaloa: la presencia de grupos armados ajenos a ese partido, a los que atribuyó la intención de querer contaminar la vida interna e incluso "posiblemente, facilitar la infiltración de estamentos de la delincuencia organizada". El presidente de la Comisión de Honestidad y Justicia (CNHyJ) de Morena, Héctor Díaz Polanco, informó que los ataques en Jalisco fueron en seis municipios: Tepatitlán de Morelos, Puerto Vallarta, Tonalá, Guadalajara y Tlaquepaque y uno en Los Mochis, Sinaloa, pero aseguró que la violencia no tuvo que ver con desacuerdos en Morena, y en todos los casos fueron casos externos de agresión. Aseguró que hay una campaña orientada a validar la idea de que la violencia fue producto de confrontaciones entre grupos de Morena, pero esa es una presunción "rotundamente falsa e insidiosa". Díaz aseguró que sin excepción en todas las asambleas del día sábado, las que sí se