Audiencias con mayores derechos

La reforma en telecomunicaciones impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum abrió una discusión que hacía falta. Durante años se defendió la libertad de expresión de periodistas, conductores y medios, como corresponde en una democracia. Con el tiempo, sin embargo, algunos espacios confundieron esa libertad con ausencia de responsabilidad y aprovechan hoy la falta de contrapesos para presentar versiones, intereses o acusaciones como si fueran información plenamente comprobada. Frente a esos excesos, también se debe mirar hacia quienes reciben la información. Se trata de las personas que ven los noticieros todos los días, revisan los periódicos para mantenerse informados o usan las redes sociales para conocer los temas de actualidad. Todas y todos tienen derecho a distinguir una noticia de una opinión, saber cuándo un contenido fue pagado y conocer si una afirmación está comprobada o todavía depende de fuentes que no pueden hacerse públicas. La propuesta que hoy se consulta tiene aspectos valiosos. Por sup