Autoprotección, clave para salvar la vida ante desastres

Ríos desbordados, inundaciones, deslaves, pérdida de vivienda, comercios cerrados, árboles, postes y cables caídos por doquier, sin servicio de energía eléctrica ni teléfonos fijos o celulares, entre otros aspectos, son experiencias que han vivido miles de personas en el mundo a consecuencia de un huracán. Ante ello es imperativo que la población se autoproteja y que conozca más sobre estos fenómenos meteorológicos. Autoridades federales con frecuencia difunden información acerca de la preparación y capacitación para el manejo de emergencias derivadas de estos sistemas, de medidas de mitigación, y de "hacer comprender que la autoprotección es la clave para salvar la vida y sus bienes más preciados". Ello significa atender los llamados que se hacen y, sobre todo, no exponerse a riesgos como inundaciones, oleaje, viento e inestabilidad de laderas. El Centro Nacional para la Prevención de Desastres (Cenapred) destaca que un ciclón es un sistema atmosférico cuyo viento circula en dirección ciclónica, esto es, en