El papa Francisco reconoció formalmente las "virtudes heroicas" del sacerdote mexicano Antonio Repiso Martínez, fundador de la Congregación de las Hermanas del Divino Pastor, y lo declaró como "venerable" de la Iglesia Católica. Con la firma de un decreto eclesiástico, Francisco certificó un paso más del clérigo de la Compañía de Jesús, nacido el 8 de febrero de 1856 en Venta de Córdoba, Estado de México, y fallecido el 27 de julio de 1929 en León, Guanajuato. Hasta ahora Martínez era "siervo de Dios", el primero de los cuatro escalones que tiene el camino a la santidad; los otros son "venerable", "beato" y "santo". Para su reconocimiento como beato, el próximo paso es el reconocimiento de un milagro, una curación inexplicable a través de la ciencia que se verifique tras la intercesión del sacerdote. Otro milagro es necesario para su declaratoria como santo. Según la biografía del nuevo venerable, a sus 12 años falleció su madre y dos años después él se inscribió en el seminario, incluso contra la voluntad de
Avanza santidad para mexicano
El papa Francisco reconoció formalmente las "virtudes heroicas" del sacerdote mexicano Antonio Repiso Martínez, fundador de la Congregación de las Hermanas del Divino Pastor, y lo declaró como "venerable" de la Iglesia Católica. Con la firma de un decreto eclesiástico, Francisco certificó un paso más del clérigo de la Compañía de Jesús, nacido el 8 de febrero de 1856 en Venta de Córdoba, Estado de México, y fallecido el 27 de julio de 1929 en León, Guanajuato. Hasta ahora Martínez era "siervo de Dios", el primero de los cuatro escalones que tiene el camino a la santidad; los otros son "venerable", "beato" y "santo". Para su reconocimiento como beato, el próximo paso es el reconocimiento de un milagro, una curación inexplicable a través de la ciencia que se verifique tras la intercesión del sacerdote. Otro milagro es necesario para su declaratoria como santo. Según la biografía del nuevo venerable, a sus 12 años falleció su madre y dos años después él se inscribió en el seminario, incluso contra la voluntad de