Bendice papa casas en periferia romana

Francisco volvió a ser un simple párroco urbano cuando decidió dejar el Vaticano y sorprender a fieles de Ostia, en la periferia sur de Roma, quienes lo vieron aparecer para bendecir sus casas. En las primeras horas de ayer, el papa se trasladó hasta un edificio ubicado en el número 11 de la Piazza Francesco Conteduca y él mismo comenzó a sonar el timbre de los departamentos populares, provocando estupor entre los vecinos. Como es tradición entre los católicos italianos, en tiempos posteriores a la Pascua, los párrocos suelen impartir bendiciones anuales de las habitaciones, un momento que sirve también para breves convivencias entre sacerdotes y feligreses. Dos días atrás el sacerdote Plinio Poncina, responsable de la iglesia Stella Maris, una de las seis parroquias de Ostia, había colgado un aviso sobre la puerta del condominio de las casas populares advirtiendo a las familias que iba a pasar para la bendición. Pero en su lugar apareció el líder católico, quien visitó 12 departamentos pasando algunos minuto