Bombardeando la paz

Analizar guerras no es fácil. A veces parece que quienes nos dedicamos a estos asuntos, fríamente perdemos de vista las imágenes, el sufrimiento de los niños, o las caras de madres y padres llorando sus tragedias. No es, al menos, mi caso. Pero si algo me queda claro es que cuando las espirales de violencia se detonan sin parar, y cuando diversos actores externos activamente contribuyen a que esas espirales violentas se perpetúen de manera imparable, lo que pasa son las armas químicas y las culpas aventadas. Y detrás de ellas, las imágenes que todos vimos en la semana. En esta ocasión, como muchas otras, la autoría del ataque químico parece encontrarse en las fuerzas leales a Assad. No porque los rebeldes sean inocentes de haber utilizado armamento químico en el pasado. Sino por la dimensión, las características del ataque, los análisis de expertos en la materia que detallan el tipo de material químico que parece haberse usado el martes, y por el historial de ataques similares. Esto deberá confirmarse con las