A un año del terremoto de 7.8 grados Richter y sus réplicas consecutivas, velas encendidas en nichos públicos recuerdan a las más de ocho mil víctimas en Nepal. Son símbolos de los deudos, que cada día tienen presente las afectaciones del movimiento ocurrido el 25 de abril, y su réplica más fuerte sentida el 12 de mayo. Basta transitar por Boudha, al noreste de Katmandú, para encontrar muestras fehacientes de los daños: decenas de casas de campaña en refugios temporales para víctimas, que conviven con grandes vialidades; calles que muestran una población activa y algunos edificios en ruinas. En ese barrio se albergan desde hace 10 meses Norbu Lama y Sunit Tamang; ahí llegaron desde el distrito de Sindhupalchok, y forman una de las 450 familias que permanecen en el campamento. De 49 y 34 años, no dudaron en dejar el vecino distrito para tensar unas cuerdas y sostener aquí una casa de campaña que bien recuerda a la utilizada por los viajeros que realizan senderismo en la región, y apenas ahora comienzan a retor
Boudha, refugio a un año del gran terremoto
A un año del terremoto de 7.8 grados Richter y sus réplicas consecutivas, velas encendidas en nichos públicos recuerdan a las más de ocho mil víctimas en Nepal. Son símbolos de los deudos, que cada día tienen presente las afectaciones del movimiento ocurrido el 25 de abril, y su réplica más fuerte sentida el 12 de mayo. Basta transitar por Boudha, al noreste de Katmandú, para encontrar muestras fehacientes de los daños: decenas de casas de campaña en refugios temporales para víctimas, que conviven con grandes vialidades; calles que muestran una población activa y algunos edificios en ruinas. En ese barrio se albergan desde hace 10 meses Norbu Lama y Sunit Tamang; ahí llegaron desde el distrito de Sindhupalchok, y forman una de las 450 familias que permanecen en el campamento. De 49 y 34 años, no dudaron en dejar el vecino distrito para tensar unas cuerdas y sostener aquí una casa de campaña que bien recuerda a la utilizada por los viajeros que realizan senderismo en la región, y apenas ahora comienzan a retor