Buena tarea

El equipo del presidente Enrique Peña Nieto ha perdido a uno de sus integrantes más prominentes. Luis Videgaray es, sin duda, una persona brillante, arquitecto de reformas positivas para el país. Como cabeza de la Secretaría de Hacienda (SHCP), sin embargo, el exfuncionario falló en una encomienda que resulta central para quien ostenta ese cargo: generar confianza, construir credibilidad ante mercados que se agitan ante signos de descomposición. Si este sólo hecho hacía difícil su permanencia en el cargo, el error de agosto, llamado Donald Trump, lo acabó de tumbar. Desde que Enrique Peña asumió la presidencia y Luis Videgaray la titularidad de la SHCP, en materia hacendaria ha existido una brecha entre lo que se dice y lo que se hace. Entre el pronóstico y la realidad. Y esto tiene consecuencias. La declaración de un directivo de Standard & Poor ante la propuesta de Presupuesto de Egresos (PEF) 2017 es ilustrativa del punto. El funcionario muestra cautela en sus perspectivas respecto al país, a pesar de que