Canibalismo institucional

En nuestro país, hemos demostrado que tenemos habilidades para crear nuevas instituciones, con diseños robustos y procesos innovadores que incorporan a la sociedad civil. Así lo demuestran la creación del INE, del INAI y más recientemente del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) que son instituciones relevantes para fortalecer nuestra incipiente vida democrática. Empero, una vez que estas instituciones empiezan a desplegar acciones para cumplir sus cometidos que, por cierto, con frecuencia afectan intereses creados, surge el canibalismo institucional que es uno de nuestros deportes favoritos. Apenas terminamos de construir edificios institucionales sólidos y ya estamos pensando cómo dañar sus cimientos, sobre todo si muestran tener autoridad moral para legitimar sus decisiones y actuaciones. Tal parece que cuando la presión social empuja a la apertura institucional, las mismas instituciones y sus voceros, al verse afectados por los actos que se despliegan, se afanan en desacreditarlas. En lugar de que los ac