Luego del asesinato de los sacerdotes jesuitas, Javier Campos y Joaquín Mora, la Iglesia católica hizo un llamado a examinar la estrategia de seguridad en México, pues subraya que se vive una ola de violencia histórica. En el semanario católico Desde la Fe reiteró que el número de asesinatos en lo que va del sexenio supera las 122 mil personas. Explicaron que el laico Pedro Palma y los sacerdotes Javier Campos y Joaquín Mora fueron despojados de sus vidas el lunes 20 de junio a manos del crimen organizado y resaltaron que es grande el dolor que dejan sus muertes, pero más grande es el dolor de saber que son miles de muertos en México. "En palabras del Provincial en México de la Compañía de Jesús, el padre Luis Gerardo Moro, la sangre de Pedro, Javier y Joaquín se une al río de sangre que corre por nuestro país", dijeron. Por ello, subrayaron que quieren justicia y paz y cuestionaron por qué no se hace lo mismo que pasó en la recuperación de los cuerpos de los sacerdotes jesuitas con las demás víctimas, pues d
Católicos llaman a reforzar estrategia de seguridad
Luego del asesinato de los sacerdotes jesuitas, Javier Campos y Joaquín Mora, la Iglesia católica hizo un llamado a examinar la estrategia de seguridad en México, pues subraya que se vive una ola de violencia histórica. En el semanario católico Desde la Fe reiteró que el número de asesinatos en lo que va del sexenio supera las 122 mil personas. Explicaron que el laico Pedro Palma y los sacerdotes Javier Campos y Joaquín Mora fueron despojados de sus vidas el lunes 20 de junio a manos del crimen organizado y resaltaron que es grande el dolor que dejan sus muertes, pero más grande es el dolor de saber que son miles de muertos en México. "En palabras del Provincial en México de la Compañía de Jesús, el padre Luis Gerardo Moro, la sangre de Pedro, Javier y Joaquín se une al río de sangre que corre por nuestro país", dijeron. Por ello, subrayaron que quieren justicia y paz y cuestionaron por qué no se hace lo mismo que pasó en la recuperación de los cuerpos de los sacerdotes jesuitas con las demás víctimas, pues d