Fueron tres días soleados y llenos de alegría y esperanza. Tres días de festejo, entre juguetes y vacunas, en los que niños, hijos de campesinos mexicanos en su mayoría en el sur de Miami, en la ciudad de Homestead, Florida, fueron festejados con juguetes, en tanto que sus papás y abuelos, con vacunas anticovid. Primero fue el 24 de abril, encabezado por el Consulado General de México en Miami, acompañado de la Fundación Marsoni y la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami, el Centro de Salud Comunitaria del Sur de Florida (Community Health of South Florida), así como una novedad, la Unidad de Cuidados Pediátricos de la misma universidad, con vacunas infantiles para prevenir las diversas enfermedades como polio, sarampión, etcétera. Homestead es una ciudad fundada por mexicanos y centroamericanos y es el área donde mayormente se concentran las familias de los campesinos. Ese día Janeth se vacunó contra el coronavirus, no se había dado el tiempo de hacerlo y se sentía francamente nerviosa.
Celebran con juguetes a niños y antígenos a padres
Fueron tres días soleados y llenos de alegría y esperanza. Tres días de festejo, entre juguetes y vacunas, en los que niños, hijos de campesinos mexicanos en su mayoría en el sur de Miami, en la ciudad de Homestead, Florida, fueron festejados con juguetes, en tanto que sus papás y abuelos, con vacunas anticovid. Primero fue el 24 de abril, encabezado por el Consulado General de México en Miami, acompañado de la Fundación Marsoni y la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami, el Centro de Salud Comunitaria del Sur de Florida (Community Health of South Florida), así como una novedad, la Unidad de Cuidados Pediátricos de la misma universidad, con vacunas infantiles para prevenir las diversas enfermedades como polio, sarampión, etcétera. Homestead es una ciudad fundada por mexicanos y centroamericanos y es el área donde mayormente se concentran las familias de los campesinos. Ese día Janeth se vacunó contra el coronavirus, no se había dado el tiempo de hacerlo y se sentía francamente nerviosa.