Cerca de 200 minas enclavadas en Magdalena

A solo 78 kilómetros al noroeste de la capital de Jalisco y con poco más de 20 mil habitantes, este poblado tiene como principal actividad económica la extracción y transformación del ópalo. La piedra preciosa que refleja los colores del arcoíris se ha convertido en sustento de una gran parte de Magdalena, donde mineros, pulidores, comerciantes y hasta pepenadores atienden la demanda de joyeros nacionales y extranjeros. En entrevista, Javier López Mata, con 45 años en el mundo del ópalo, afirmó que su acercamiento con este mineral lo tuvo gracias a que era la actividad de su padre y tíos, y hace dos décadas compró la mina Santo Niño, mejor conocida como "La Lupita". Quien se definió como "opalero de corazón", rememoró que desde hace poco más de 20 años se dedica a todo el proceso productivo, ya que extrae el mineral, lo pule y lo comercializa. Sin embargo, recalcó que lo suyo es la actividad artesanal porque "soy pulidor, transformó la piedra en joyería o en una pieza de artesanía desde niño". "El ópalo es ún