"Chalancitos", el negocio que les roba la niñez

En un poblado indígena del Sur del país, llamado Xocotla, Veracruz, dos adolescentes de 14 años de edad, Fermín y Benito, lograron cargar cada quien un bulto de 50 kilos de cemento. A partir de ese momento sus familias y su comunidad los consideraron aptos para irse a construir casas y edificios a la Ciudad de México. A trabajar. "Aquí todos los que aguantan ese peso se empiezan a ir para allá", relató Fermín, actualmente de 16 años y con dos de experiencia trabajando y viviendo en la capital del país, trasladándose de aquí para allá en busca de empleo en construcciones, sin contrato y con algún patrón que actúa fuera de la ley. Desde el momento del levantamiento del bulto hace dos años, ellos —como cientos de menores de edad que salen de zonas pobres de México a la capital— recibieron el apodo de "chalancitos", diminutivo de chalán, término común para identificar a un albañil principiante que ayuda a otros. Han trabajado con empresas que violan las leyes laborales vigentes que fueron anunciadas el 11 de juni