China, detrás del "tsunami" financiero

China, la segunda economía del mundo, causó el lunes pasado un "terremoto" financiero mundial, al desplomarse 8.49% su principal bolsa, la de Shanghai, en lo que fue su mayor caída desde 2007. Este colapso tiró a las bolsas asiáticas, europeas y a Wall Street, así como a las monedas de los países emergentes. La jornada fue descrita como un "lunes negro" y, para algunos analistas, esto es apenas el inicio. China está comprando menos al mundo y su economía presenta síntomas de estar en serios problemas. La enfermedad del gigante es precisamente el menor ritmo de crecimiento que tendrá de aquí en adelante, pero lo que está poniendo a temblar al mundo es que hay signos de que la desaceleración será más pronunciada de lo esperado. El comportamiento de sus índices accionarios no corresponde a la realidad económica que atraviesa China, que durante meses generó burbujas bursátiles que comenzaron a desinflarse desde mediados de junio de este año y que desembocaron en un colapso financiero el pasado 24 de agosto. El me