Al llegar a los primeros 100 días de su presidencia la relación con los medios se mantiene como la peor en la historia de Estados Unidos y la peor entre los países más desarrollados. El día uno de su presidencia, Donald Trump hizo una iracunda crítica hacia los medios acusándolos de mentir sobre lo que él percibía como los hechos de los que se debía informar. La cobertura informativa de su "Inauguration" lo enfureció, dijo que mentían los medios disminuyendo el número de personas que asistieron a su toma de posesión como presidente, según él mucho mayor que la del presidente Obama. La información publicada no coincidía con lo que él esperaba que se dijera, una supuesta realidad que nunca pudo probar. Aquello se convirtió en un primer choque y derivó en una obsesión. El 16 de febrero, durante una conferencia de prensa afirmó que los medios son los "enemigos del pueblo". A partir de entonces, ese es el trato que Trump da a la prensa en Estados Unidos, mientras llama a sus seguidores a no creer en los que dicen
Cien días de choque con la prensa
Al llegar a los primeros 100 días de su presidencia la relación con los medios se mantiene como la peor en la historia de Estados Unidos y la peor entre los países más desarrollados. El día uno de su presidencia, Donald Trump hizo una iracunda crítica hacia los medios acusándolos de mentir sobre lo que él percibía como los hechos de los que se debía informar. La cobertura informativa de su "Inauguration" lo enfureció, dijo que mentían los medios disminuyendo el número de personas que asistieron a su toma de posesión como presidente, según él mucho mayor que la del presidente Obama. La información publicada no coincidía con lo que él esperaba que se dijera, una supuesta realidad que nunca pudo probar. Aquello se convirtió en un primer choque y derivó en una obsesión. El 16 de febrero, durante una conferencia de prensa afirmó que los medios son los "enemigos del pueblo". A partir de entonces, ese es el trato que Trump da a la prensa en Estados Unidos, mientras llama a sus seguidores a no creer en los que dicen