Cimientos inquebrantables de la dignidad

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 217 A (III) proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) como una respuesta a los crímenes y horrores de la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, a través de este documento se ha procurado orientar el compromiso global hacia la protección de la dignidad humana, la igualdad y la justicia, lo cual, se ha traducido en una serie de convenciones y tratados internacionales que han permeado en legislaciones nacionales a través de reformas mediante las cuales los Estados adecuan sus marcos normativos a fin de respetar, proteger, promover y garantizar los derechos humanos. Sin embargo, es claro que la DUDH hoy se encuentra frente a un horizonte donde se vislumbran diversos desafíos para la justicia global. Por un lado, la pandemia provocada por el covid-19 exacerbó las desigualdades preexistentes poniendo a prueba la capacidad de los gobiernos para garantizar el acceso a la salud, la educación y condiciones d