No hay duda. Gruesos nubarrones ensombrecen el horizonte del turismo mexicano. Por espacio de cuatro años consecutivos la marcha del turismo mexicano ha evolucionado con una notable robustez, logrando alcanzar lo que bien puede ser calificado como el mejor momento en su historia, especialmente, en su componente internacional, en el que se pronostica una tasa media de crecimiento anual de 8.5% tanto en ingresos como en llegadas de turistas internacionales entre 2012 y 2016, lo que equivale a crecer una vez y media más que el resto del mundo, con lo que México pasará de ocupar el 15º sitio en el ranking internacional de países visitados al inicio de ese lapso, hasta llegar al 8º al cierre de este año. No obstante lo anterior, hay tres ingredientes que amenazan el desempeño futuro de la actividad turística del país: el resultado electoral en Estados Unidos, el presupuesto del sector en 2017 y la intentona por crear una nueva carga fiscal a los turistas en Baja California Sur. En primer término, difícilmente se
Clave turística
No hay duda. Gruesos nubarrones ensombrecen el horizonte del turismo mexicano. Por espacio de cuatro años consecutivos la marcha del turismo mexicano ha evolucionado con una notable robustez, logrando alcanzar lo que bien puede ser calificado como el mejor momento en su historia, especialmente, en su componente internacional, en el que se pronostica una tasa media de crecimiento anual de 8.5% tanto en ingresos como en llegadas de turistas internacionales entre 2012 y 2016, lo que equivale a crecer una vez y media más que el resto del mundo, con lo que México pasará de ocupar el 15º sitio en el ranking internacional de países visitados al inicio de ese lapso, hasta llegar al 8º al cierre de este año. No obstante lo anterior, hay tres ingredientes que amenazan el desempeño futuro de la actividad turística del país: el resultado electoral en Estados Unidos, el presupuesto del sector en 2017 y la intentona por crear una nueva carga fiscal a los turistas en Baja California Sur. En primer término, difícilmente se