CNDH, ente ausente y al servicio del gobierno

Aunque la presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, argumenta que bajo sus distintas gestiones al frente del organismo se rompieron décadas de simulación, opacidad y subordinación al poder político, distintas ONG y especialistas consideran que esa institución, creada en 1990, se encuentra pulverizada y reducida a nada, al ser solo una pieza más del gobierno actual, por lo que plantean que lo mejor es desaparecerla y canalizar su presupuesto a las víctimas. Exponen que la Defensoría del Pueblo, que tanto propone Piedra Ibarra en sustitución de la CNDH, estuvo de moda en los 70 y 80, épocas en las que prevalecía la situación del pueblo enfrentando el ejercicio abusivo de poder y al Estado. Resaltan que lo que le urge al país en estos momentos es una CNDH fortalecida, crítica y fuerte frente a las violaciones a derechos humanos que se cometen. Agregan que uno de los papeles más lamentables de la comisión ha sido en el tema de desaparición forzada.